Sika pone de manifiesto su capacidad para integrar soluciones clave que unen el proceso constructivo industrializado: diseño, fabricación y ejecución. La combinación de industrialización y rehabilitación se consolida como la estrategia clave para aumentar la capacidad productiva del sector. «La industrialización no es una opción, es la única vía para responder al reto estructural de la vivienda en España», afirma el CEO de Sika, Gonzalo Causin
Sika ha presentado en REBUILD 2026 su nueva campaña ‘Unimos el proceso, impulsamos el cambio’, una evolución natural de ‘La Revolución Industrializada’ lanzada el pasado año, con la que la compañía da un paso más en su posicionamiento como agente clave en la transformación del modelo constructivo.
El lanzamiento coincide con un momento como el actual, marcado por el déficit estructural de vivienda en España y la necesidad de aumentar la productividad del sector. Frente a esta situación, Sika apuesta por la construcción industrializada como la vía más eficaz para dar respuesta a estos retos.
«Tenemos una necesidad de cambio profundo en la manera de proyectar la edificación y, en estos momentos, la mejor vía es la industrialización. Una transformación que no es opcional, sino imprescindible para responder al reto de la vivienda», afirma Gonzalo Causin, director general de Sika en España.
Con esta nueva campaña, la compañía evoluciona su mensaje: de impulsar la industrialización como concepto a consolidar su papel como integrador capaz de conectar todas las fases del proceso constructivo. Bajo el claim ‘Unimos el proceso. Impulsamos el cambio’, Sika propone un modelo en el que diseño, fabricación y ejecución se articulan de manera coordinada, mejorando la eficiencia, la calidad y el control de los proyectos.
Este enfoque responde a una necesidad estructural del sector: superar la fragmentación tradicional de la construcción y avanzar hacia un modelo más colaborativo, industrializado y sostenible.
En este contexto, Sika destaca por su capacidad para integrar soluciones y acompañar al cliente durante todo el ciclo del proyecto, desde la fase de concepción hasta la ejecución en obra, actuando como un socio tecnológico de referencia. Este acompañamiento se traduce en un servicio técnico especializado, en el que ingenieros y expertos desarrollan soluciones adaptadas que mejoran la rentabilidad, la eficiencia y la sostenibilidad de cada proyecto.
Como socio en innovación, Sika aporta una experiencia global que permite a los fabricantes acelerar los procesos productivos, reducir la huella de carbono y aumentar la durabilidad de los materiales y edificios, alargando su vida útil. La compañía ofrece una propuesta integral que abarca desde la optimización de los procesos en fábrica —mediante tecnologías que permiten la automatización y robotización— hasta soluciones específicas para el ensamblaje en obra.
Desde los cimientos hasta la cubierta, Sika pone a disposición del sector soluciones a medida en todos los niveles: tecnologías de pegado que mejoran la seguridad y ofrecen mayor libertad de diseño; sistemas de aislamiento acústico para reducir vibraciones y mejorar el confort; soluciones de protección frente a agentes climáticos, químicos y ambientales; y sistemas de refuerzo estructural que incrementan la capacidad de carga y la durabilidad de los edificios.
Este enfoque se completa con una visión integral de la sostenibilidad, que actúa en una doble vertiente: optimizando los procesos productivos para reducir el impacto ambiental y desarrollando materiales innovadores que aportan mayor eficiencia, confort, salubridad y durabilidad a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio.
Tal y como explica Vanesa Álvarez, KAM Modular de Sika, este enfoque se traduce en «una optimización en fábrica mediante la automatización y robotización de procesos, una mayor innovación en materiales y una integración desde fases tempranas del diseño», lo que permite adaptar las soluciones a cada tipología constructiva y mejorar la eficiencia global del proyecto.
Además, la compañía subraya el papel complementario de la rehabilitación para abordar el déficit de vivienda, mediante soluciones que mejoran la eficiencia energética, la durabilidad y la sostenibilidad del parque edificado.
Actualmente, la construcción industrializada representa entre el 1% y el 2% del sector en España, aunque su crecimiento es exponencial y podría alcanzar el 10% en 2030, consolidándose como una solución estratégica para aumentar la capacidad productiva y responder a la creciente demanda de vivienda.
Esta trayectoria permite a Sika actuar hoy como un socio tecnológico capaz de integrar soluciones y acompañar a todos los agentes implicados —proyectistas, ingenierías, promotores, constructoras y arquitectos— facilitando la transición hacia un nuevo paradigma constructivo.
En esta misma línea, Daniel Vallespín, director de la División de Industria de Sika, destaca que «la construcción y la industrialización van de la mano, y por eso es clave el acompañamiento técnico durante todo el ciclo del proyecto, desde el diseño hasta la ejecución». En este sentido, subraya que la compañía cuenta con más de 40 años de experiencia en procesos industriales, «mucho antes de que la industrialización llegara al sector de la construcción, ya trabajábamos en la optimización de procesos en industrias como la automoción o la fabricación avanzada».
Con «Unimos el proceso. Impulsamos el cambio», Sika refuerza su posicionamiento no solo como proveedor de soluciones, sino como integrador del proceso constructivo. Como concluye Gonzalo Causin, «el reto ya no es solo construir más viviendas, sino hacerlo de una forma completamente distinta, más inteligente».







