El evento celebrado en el Vivero de Empresas de Vicálvaro acercó a emprendedores madrileños las posibilidades de cooperativas y sociedades laborales, así como ayudas públicas que pueden superar los 50.000 euros
La Federación de Cooperativas y de la Economía Social de Madrid (FECOMA), en colaboración con ASALMA, ha celebrado en el vivero de empresas de Vicálvaro un evento divulgativo dirigida a emprendedores interesados en conocer nuevas fórmulas de emprendimiento colectivo ligadas a la Economía Social.
El encuentro, desarrollado entre las 10 y las 14 horas en las instalaciones municipales del vivero madrileño, reunió a personas con proyectos vinculados a ámbitos como la innovación social, la conciliación familiar, el bienestar, la comunicación, la tecnología o la convivencia educativa, que pudieron conocer de manera práctica las posibilidades que ofrecen cooperativas y sociedades laborales para desarrollar iniciativas empresariales sostenibles, participativas y con impacto social.
La actividad forma parte de la «Ruta del Fomento del Emprendimiento en Economía Social» impulsada por FECOMA en municipios madrileños, centros educativos, viveros de empresa y espacios de innovación de la Comunidad de Madrid con el objetivo de divulgar modelos empresariales basados en la participación, la estabilidad y el emprendimiento colectivo.
Ana Fernández de Casadevante, técnico de proyectos de FECOMA, subrayó que la Economía Social «sitúa a las personas en el centro de la empresa», priorizando valores como la participación democrática, la sostenibilidad, la igualdad, la cooperación o el arraigo territorial frente a modelos centrados exclusivamente en el beneficio económico. «Hablamos de empresas viables y competitivas, pero también comprometidas con generar impacto positivo en su entorno y crear empleo estable y de calidad», señaló.
Fernández de Casadevante defendió además que «el éxito está en la unión y en la ayuda mutua», destacando la importancia de la intercooperación y del acompañamiento entre proyectos emprendedores dentro del ecosistema de la Economía Social.
La técnico de FECOMA explicó que muchos emprendedores «solo conocen las opciones de hacerse autónomos o constituir una sociedad limitada, cuando existen fórmulas como cooperativas y sociedades laborales que ofrecen herramientas muy útiles para emprender en colectivo, acceder a ayudas específicas y construir proyectos más sólidos y sostenibles en el tiempo».
Actualmente existen más de 2.600 empresas de Economía Social en la Comunidad de Madrid y más de 60.000 socios vinculados a este modelo empresarial, que representa cerca del 8% del PIB regional y en torno al 11% de la economía nacional.
«Queremos que los emprendedores conozcan todas las cartas que tienen sobre la mesa antes de tomar decisiones. La Economía Social sigue siendo una gran desconocida, pese a que está presente en muchísimas empresas y sectores de nuestra vida cotidiana», añadió.
Una alternativa al emprendimiento tradicional
Desde el vivero de empresas de Vicálvaro se destacó la importancia de acercar este tipo de iniciativas al ecosistema emprendedor madrileño. «La labor del vivero está siendo captar actividades de interés real para los emprendedores y acercarles recursos, asesoramiento y acompañamiento especializado. Este tipo de encuentros permiten además explicar todos los servicios gratuitos que ofrecemos desde la Red de Viveros de Madrid Emprende», afirmó.
Durante la sesión, representantes de ASALMA profundizaron en las características de las sociedades laborales como fórmula empresarial basada en la participación de los trabajadores en la propiedad y gestión de la empresa.
José Luis Viñas, responsable jurídico de ASALMA, defendió que cooperativas y sociedades laborales «permiten otra manera de entender el emprendimiento y la empresa, donde las personas forman parte activa de un proyecto compartido y se implican directamente en su crecimiento y desarrollo». «El emprendedor no solo trabaja. También participa, decide y construye colectivamente su proyecto empresarial. Eso genera un compromiso muy diferente con el futuro de la empresa y con el bienestar común», añadió.
La jornada incidió igualmente en la capacidad de estas fórmulas para impulsar proyectos de largo recorrido, arraigados al territorio y menos expuestos a dinámicas especulativas o de deslocalización.
Ayudas de hasta 50.000 euros para proyectos de Economía Social
Uno de los aspectos que despertó mayor interés entre los asistentes fue el relacionado con las ayudas públicas específicas para cooperativas y sociedades laborales.
Alba Salas, técnico de ASALMA, detalló las distintas líneas de subvención impulsadas por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, compatibles entre sí y a fondo perdido. Entre ellas figuran ayudas para incorporación de socios trabajadores, aportaciones al capital social, gastos de constitución o inversiones materiales e inmateriales, que en conjunto pueden superar los 50.000 euros en determinadas fases iniciales de un proyecto. «Estas ayudas pueden marcar una diferencia enorme durante los primeros años de vida de una empresa. Permiten arrancar proyectos con mucha más estabilidad y consolidarlos en el tiempo», explicó Salas.
Las subvenciones contemplan incentivos específicos para mujeres, jóvenes menores de 35 años y personas con discapacidad, así como apoyos para ampliaciones de capital o incorporación de nuevos socios trabajadores.
Casos reales y emprendimiento con impacto social
La jornada concluyó con un espacio de networking y presentación de experiencias reales de emprendimiento en Economía Social. Entre ellas figuró el testimonio de Sergio Santos, socio fundador de la cooperativa Maquinista, una agencia madrileña de diseño y publicidad que, tras comenzar como proyecto autónomo, decidió constituirse como cooperativa hace un año. «Queríamos crear nuestro propio trabajo y hacerlo de manera compartida. La cooperativa nos permitió crecer, acceder a nuevos clientes y sentirnos acompañados durante todo el proceso», explicó.
También participó Delia García, emprendedora del ámbito social que trabaja en un proyecto para mejorar la convivencia en centros educativos de Torrejón de Ardoz mediante herramientas de mediación y resolución de conflictos. «Como autónoma podría lanzarlo, pero creo que sería mucho más rico construirlo junto a otras personas. La Economía Social encaja completamente con la idea de impacto colectivo que quiero desarrollar», afirmó.
FECOMA subraya que este tipo de encuentros permiten conectar a personas con inquietudes similares, compartir experiencias reales y acercar modelos empresariales centrados en las personas, la participación y la sostenibilidad social y económica.







