«Dormir entre 7 y 9 horas es clave para la salud cardiovascular y sexual del hombre», doctor Carlos Egea, jefe de la Unidad de Sueño del Centro Médico Quirónsalud Plaza Euskadi

El descanso insuficiente en el hombre se asocia a mayor riesgo cardiovascular, aumento de peso y disfunción sexual

Dormir bien es mucho más que descansar. El sueño influye de forma directa en la salud física, el equilibrio emocional y la calidad de vida, y en el caso de los hombres tiene además una repercusión clara en aspectos como la salud cardiovascular, el control del peso o la salud sexual. Sin embargo, el cansancio, los ronquidos o dormir pocas horas siguen normalizándose con demasiada frecuencia.

El doctor Carlos Egea Santaolalla, jefe de la Unidad de Sueño del Centro Médico Quirónsalud Plaza Euskadi, recuerda que el sueño es un pilar básico para la supervivencia. «Existe una relación directa entre el número de horas que dormimos y nuestra esperanza de vida. Dormir menos de lo recomendable se asocia a un mayor riesgo de problemas cardiovasculares y, en consecuencia, a vivir menos años», explica.

Aunque el patrón de sueño depende de múltiples factores, como la edad, hábitos o el tipo de trabajo, el doctor Egea señala que, en términos generales, los hombres suelen dormir algo peor. «Al hombre le cuesta menos conciliar el sueño, pero duerme menos tiempo total y presenta con más frecuencia problemas asociados, como ronquidos o un descanso poco reparador», apunta.

Aproximadamente la mitad de los hombres ronca de forma habitual. Aunque el ronquido no es una enfermedad en sí mismo, puede ser un signo de apnea obstructiva del sueño. «Si al ronquido se añaden síntomas como cansancio persistente, somnolencia diurna o dificultad para mantenerse despierto en situaciones como la conducción, conviene consultar con un especialista», recomienda.

Además, la falta de sueño no solo pasa factura al cuerpo: «Dormir poco distorsiona la percepción de la realidad, empeora el estado de ánimo y aumenta la irritabilidad», señala el especialista. El cansancio crónico influye en las relaciones personales, la tolerancia al estrés y el rendimiento laboral.

Pero no es el único aspecto en el que afecta la calidad del sueño, pues el descanso insuficiente también tiene un impacto directo sobre el metabolismo. «Dormir poco altera hormonas relacionadas con el apetito, como la grelina y la leptina, lo que favorece el aumento de peso y dificulta adelgazar», explica el doctor Egea. No es casual, añade, que las poblaciones que duermen menos presenten mayores tasas de sobrepeso y obesidad.

Consecuencias en la salud sexual masculina
Uno de los efectos menos conocidos del mal dormir es su repercusión en la salud sexual. «Incluso en hombres jóvenes se observa una relación clara entre dormir mal y la disfunción sexual. En varones mayores, especialmente a partir de los 50 años, los trastornos del sueño como la apnea se asocian con mayor frecuencia a problemas de erección», afirma. El sueño insuficiente influye en los niveles hormonales, incluida la testosterona, y en el deseo sexual.

Desde la Unidad de Sueño del Centro Médico Quirónsalud Plaza Euskadi, el mensaje es claro: «Dormir entre 7 y 9 horas diarias, especialmente entre los 18 y los 65 años, es fundamental. Durante el sueño se refuerza el sistema inmunitario, el cerebro se recupera y se regulan funciones clave del organismo. Además, el descanso tiene un impacto directo en la salud sexual y en la calidad de vida. Dormir es vida», concluye el doctor Egea.

Los especialistas recuerdan que normalizar el cansancio, los ronquidos o la somnolencia no es la solución. Detectar y tratar a tiempo los trastornos del sueño puede marcar una diferencia decisiva en la salud presente y futura.

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