Consejos para llevar una alimentación sana
Cada día son más las personas que se suman a mantener hábitos de consumo saludables, lo que implica tomar conciencia de las pautas de alimentación que más benefician a nuestro cuerpo y nuestra salud.
La nutrición es lo fundamental para gozar de energía y llevar una vida mejor. Está comprobado que el exceso de peso, las enfermedades del sistema nervioso, la diabetes así como enfermedades cardiovasculares están estrechamente relacionadas con la falta o exceso de nutrientes.
Comer bien es más sencillo de lo que crees, sólo hace falta tener un poco de voluntad y hacer de ello un hábito. Te ofrecemos algunos consejos básicos y sencillos de seguir que te ayudarán a recobrar tu energía y tu salud.
Que no falten las verduras y frutas
En tu lista de compra estos deben ser los principales alimentos que no debes olvidar. A parte de sus conocidas propiedades medicinales, hay ciertas cosas que debes saber sobre las frutas. Por ejemplo, un error común que se suele cometer es consumirlas como postre tras la comida, esto hace que el proceso de digestión sea más lento, lo que no es bueno. Es mejor consumirlas dos o tres horas antes de cada comida.
Por su parte, las verduras deben ser incluidas tanto en la comida como en la cena. Los nutricionistas recomiendan estas dos raciones al igual que 3 porciones de fruta al día.
Respeta las comidas
No confundas la dieta con dejar de comer. Muchos lo hacen y se saltan el desayuno o la cena, ¡Grave error! Al hacerlo, estamos potenciando el apetito lo que hace que el organismo almacene más grasa, sobre todo en la zona abdominal.
Si buscas bajar de peso, entonces lo ideal es disminuir la cantidad de alimentos que ingieres pero distribuyéndola en cuatro o cinco comidas al día (desayuno, comida, merienda y cena).
Menos comida basura y menos procesados
Debemos hacer lo posible por consumir alimentos frescos. La comida chatarra y procesada solo nos aporta aditivos químicos, grasas y nutrientes “malos” que nuestro cuerpo no necesita, además de promotores de enfermedades y qué decir de su alto poder adictivo.
Mata el antojo
Cuando el hambre te ataque no pierdas la cabeza, hay maneras más saludables que una bolsa de patatas para matar el gusanillo. Hazte amigo de los cereales y los frutos secos. El yogur desnatado y la mantequilla de cacahuete también son buenos aliados.
¡Hidrátate!
Sí, muchas veces olvidamos algo tan básico como tomar agua. Para evitar este despiste, intenta tener siempre a mano una botellita y de vez en cuando dale algunos sorbos, sobre todo si estás haciendo deporte o si hace un poco de calor.
El agua es la mejor sustancia que puedes darle a tu cuerpo, lo hidrata y mantiene saludable órganos como el cerebro, los riñones y la piel. Prueba también otras opciones como zumos naturales, la leche o el té.
¡Muévete!
Debes realizar actividades físicas moderadas, sobre todo si eres de los que les gusta un buen plato de pasta, un cocido bien cargado o la ingesta de cualquier otra bomba de calorías. No te decimos que te vuelvas un friki del running, pero sí que de vez en cuando optes por caminar en lugar de coger el coche o usar las escaleras en vez del ascensor, ¡tu corazón te lo agradecerá!
Si eres más deportista, no hará falta decirte que salir a correr, en bici o echarte un partido de fútbol con los colegas son buenas opciones para tu mantener tu cuerpo activo. ¿Te apuntas a llevar una vida más saludable? Esperamos tu opinión