Grupo Cobratis estima que los impagos en España podrían aumentar un 30% de cara a 2027, en un contexto marcado por la evolución del tejido empresarial y la necesidad de reforzar la gestión preventiva del riesgo
El Grupo Cobratis prevé que los impagos en España podrían aumentar un 30% de cara a 2027, según sus estimaciones internas. La compañía sitúa esta evolución en un contexto marcado por la persistencia de la incertidumbre económica, la presión sobre la liquidez de empresas y autónomos y el encarecimiento de la financiación, factores que, a su juicio, pueden seguir afectando al comportamiento de pago en los próximos ejercicios.
La previsión apunta a un escenario en el que la morosidad mantendría una tendencia al alza, con un impacto especialmente relevante en el tejido empresarial de menor tamaño, más expuesto a tensiones de tesorería y a retrasos en los cobros. En este marco, Grupo Cobratis considera que la anticipación y la gestión preventiva del riesgo de impago serán elementos cada vez más determinantes para preservar la estabilidad financiera de las compañías.
Dentro de su actividad, el grupo señala que Xpertius ha experimentado un crecimiento en el ámbito de la protección de facturas, una línea de negocio orientada a reducir la exposición de las empresas frente a posibles impagos y a reforzar el control sobre sus operaciones comerciales. Esta evolución se produce en paralelo al aumento de la demanda de soluciones que permitan proteger la facturación y mejorar la capacidad de respuesta ante incidencias en el cobro.
Por su parte, Debtalia también está registrando una mayor actividad en la compraventa de deudas, una fórmula que permite a las empresas deshacerse de saldos pendientes bajo condiciones negociadas y con descuentos variables en función de cada caso. Según el grupo, el interés por este tipo de operaciones responde a la necesidad de liberar recursos, reducir cargas administrativas y recuperar liquidez en un entorno económico todavía condicionado por la incertidumbre.
Grupo Cobratis enmarca estas tendencias en un contexto en el que la gestión del riesgo de crédito gana protagonismo entre las prioridades empresariales. A su entender, la combinación de herramientas de prevención, protección y recuperación de deuda seguirá siendo clave para afrontar un posible repunte de los impagos en los próximos años.





